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10 claves para transformar la educación según Gerver trasladables a la empresa

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Richard Gerver fue capaz de transformar una escuela de Gran Bretaña con un alto índice de fracaso escolar en una de las más innovadoras del mundo. En sus propias palabras, la clave del éxito fue “el compromiso absoluto de que el aprendizaje debía ser relevante para nuestros estudiantes y que debíamos crear oportunidades prácticas para que ellos pudieran, no sólo escuchar los contenidos por parte de los profesores, sino aplicar de forma inmediata las habilidades y conocimientos que habían aprendido.”

Como experto en liderazgo, creatividad y cambio organizativo y con los casos de éxito que le avalan, las premisas de Gerver sobre cómo aprenden las personas escapan de los límites de la formación formal y de la educación, y se convierten en lecciones extrapolables al mundo del aprendizaje empresarial adulto.

Partiendo de los 10 puntos fundamentales de la teoría de Richard Gerver que se resumen en esta interesante infografía, podemos extrapolar las siguientes recomendaciones para transformar el modo en que se concibe el aprendizaje en el marco de las compañías actuales, sobre todo considerando los nuevos paradigmas de intercambio y adquisición de información y conocimiento del siglo XXI.

  1. Pasión por enseñar y pasión por aprender: Conseguir que los colaboradores de un área, equipo de trabajo o unidad organizativa sean responsables de su propio aprendizaje, que lo trasladen a sus compañeros, y que vean cada día como una oportunidad de intercambiar información útil y conocimiento en la empresa
  2. Fomentar el dinamismo dentro de la empresa: Hacer que las personas sean proactivas, con ilusión y pasión por compartir, y receptivas a las nuevas situaciones y cambios que se deben afrontar a corto y medio plazo.
  3. Apostar por la creatividad: La clave está en creer que cualquier persona puede ser creativa. Para esto es fundamental la creación de equipos multidisciplinares para la resolución de problemas o casos, y que en la organización haya canales (redes sociales, comunidades o espacios físicos) que permitan que fluya la creatividad.
  4. Abrazar la innovación como método de trabajo: Hacer de la innovación una actitud, no una serie de tareas del área de I+D+i de la compañía, y del pensamiento lateral una forma de ver las situaciones desde diferentes puntos de vista. Los líderes (y por tanto las empresas) deben facilitar medios para que la innovación fluya con o sin su presencia, y dar los recursos necesarios para que dichas ideas sean canalizadas hacia objetivos concretos y tangibles (de nada sirven las ideas que no se llevan a cabo, aunque no tengan el resultado esperado.)
  5. Cooperar, cooperar, cooperar: Establecer procesos para aprender e intercambiar información, conocimiento y experiencia no solo entre colaboradores de diferentes áreas, sino con personas de otras empresas, partners, competidores, clientes y otros profesionales ajenos al negocio. Los puntos de vista alternativos siempre enriquecen y complementan los propios.
  6. Desarrollar el pensamiento crítico: Dar espacio a los profesionales para que sean capaces de tomar sus propias decisiones y responsabilizarse de ellas, siendo capaces de defenderlas de forma constructiva y cooperativa. Esto lleva consigo el allanamiento de las jerarquías y la transformación real de los líderes, que pasarán de ser controladores de los resultados de un equipo a “directores de orquesta” que hacen que cada colaborador sea capaz de ejecutar con maestría su parte, y de improvisar con acierto.
  7. Aprender a enseñar en ambientes cambiantes: La incertidumbre y el cambio constante serán dos características del futuro. Las empresas tendrán que adaptarse a este mundo cada vez más V.U.C.A., y desde las áreas de RRHH/Formación/Aprendizaje u otras aprender a “soltar las riendas” de lo que se supone que los trabajadores deben aprender. Frente al dictado de planes de formación, estas áreas deberán convertirse en socios alineados con los objetivos de negocio, consultores ágiles que en poco tempo sean capaces de anticiparse y dar respuesta (a través de herramientas, recursos u otros) a las demandas de los profesionales.
  8. Combinar teoría, práctica y observación: Los modelos de aprendizaje 70.20.10 apuestan por una fuerte carga de “entrenamiento en el puesto de trabajo” (On the job training), basado en la observación de cómo otros realizan sus tareas de forma efectiva, acompañamientos, feedback constante… Tan solo un 10% queda reservado a la formación formal, dirigida, a los “basics” que los profesionales deben tener para poder observar y llevar a la práctica lo aprendido.
  9. Empatía, desarrollo del carácter y escucha activa: El respeto a los demás, ser capaces de ponernos en el lugar del otro (compañero, cliente interno o externo) y la escucha activa serán actitudes básicas en un mundo hiper-cargado de influencias externas. Saber discriminar, aprender a filtrar la información correcta entre el ruido de la infoxicación y el respeto a las opiniones divergentes serán claves.
  10. Aprender hoy para un vivir y trabajar en un mundo que aún no existe: Muchas de las profesiones que se desempeñarán en 15 años no existen en la actualidad. Es crítico tener una actitud flexible y permeable, estar preparados para los drásticos cambios que se avecinan en las formas de trabajo: del modelo de 8 horas en una empresa se pasará a una gran red de knowmads y profesionales capaces de ofrecer sus servicios a diferentes organizaciones, trabajando con otros especialistas a distancia y enfocados a proyectos y objetivos antes que a cumplir un horario en un recinto.

Para saber más:

Imagen de cabecera tomada de http://www.richardgerver.com/

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